Comida china

Lo primero de todo, si viajáis a China pensando que os va a gustar su comida porque soléis ir al chino de vuestro barrio y os gustan los rollitos de primavera y la ternera con salsa de ostras olvidaos. La comida china que tomamos aquí no os la vais a encontrar allí, porque China es muy grande y lo que comemos aquí es típico de una región muy concreta y allí no lo encuentras por ningún lado.

Dicho esto, vayamos al tema: ¿qué hay para comer?

Si no desayunas en el hotel tienes dos opciones: o bien desayuno chino puro y duro de toda la vida, es decir, sopa de fideos humeante o dumplings (bolas de masa de carne o verdura) mojados en salsa de soja; o bien te metes en un McDonald´s, KFC o al Dico´s, su equivalente chino, y te metes una hamburguesa con patatas fritas y coca cola a las 8 de la mañana o un cubo de alitas y zancos de pollo frito porque, por si no lo sabes en China los McDonald´s están abiertos por la mañana temprano y lo que es peor ¡están abarrotados de chinos desayunando macmenús! (y también durmiendo). Hemos visto a padres dándoselo para desayunar a niños pequeños (también lo toman ellos).

Superado ese trauma, llega la hora de la comida, ¿dónde comemos? ¿picamos algo en un puesto callejero? Hazle caso a tu olfato, la carne a la intemperie en agosto y con 40º no puede estar muy buena. Además procura que no sea algo frito, porque el aceite lo han usado unas cuantas veces. Lo mejor es comer algo de carne a la parrilla, los pinchos los hay por todos lados y están buenos, o algún plato de verduras, que son muy baratos. ¿qué no te seduce el plan y quieres ir a un restaurante? Si tienen suerte tendrán una carta con fotos, si no es así a jugársela porque ellos no hablan ni papa de inglés, nada, ni water, ni coke, ni rice, ni nada. Pongamos que tienen fotos, desconfía de ellas, los platos tienen un tono verde pero luego llegan y son rojos porque llevan ¡guindilla! (y si son verdes es porque llevan guindilla verde, ¿qué te creías?). La usan bastante, especialmente si vas a la región de Sichuan, donde es el producto típico y es imposible pedir un plato que no lleve guindilla en cantidades industriales.

Bien, ya has comido, te apetece tomarte un café ¿verdad? Pues lo llevas crudo, ellos no toman y tu única posibilidad es ir nuevamente al McDonald´s y pedir uno mientras lo señalas en la foto. Tardaran un poco, porque a veces nos encontramos con que no sabían hacerlo y tenían que llamar a alguién. En una pizzería pedimos un capuccino (estaba en la carta) y tras 15 minutos para traerlo hasta salió la cocinera para preguntarnos como estaba. Cuando le dijimos que muy rico se volvió contentísima para la cocina. Se ve que era el primero que hacía en su vida. Además suele ser caro para lo que son los precios chinos.

Hace calor ¿nos tomamos un helado? En la Ciudad Prohibida venden polos baratísimos de leche, de melón y de ¡guisantes! Y la verdad es que están ricos.

Llega el momento de cenar, aplícate lo mismo que en la comida. En Pekín una buena opción es ir a los puestos de la calle Wanfujing, los primeros son los más llamativos, con pinchos de estrellas de mar, caballitos de mar, escorpiones e insectos. A los chinos les llaman tanto la atención como a nosotros y no paran de sacarles fotos, porque se ve que se deben de comer solo en una región muy concreta de China. Al final los que acabamos picando somos los guiris y debo decir que el pinchito de escorpión a la brasa está rico, aunque el de caballito de mar no os lo recomiendo porque está un poco seco. En el resto de puestos encontrarás pinchos de carne, dumplings, verdura, cabezas de pollo y alguna cosa rara más. No les hagas mucho caso a los vendedores de los puestos porque antes de que te des cuenta ya te han puesto un plato de algo.

Pinchos chinosPinchos chinos

Abramos una sección ahora para la comida durante los viajes: el chino si no come se pone nervioso. Si viajan en bus o en tren, los verás con grandes bolsas de plástico e incluso maletas llenas de comida envasada al vacío, que venden en los supermercados y en las tiendas de las estaciones de tren y autobús: huevos verdes, tallarines con tomate, pata de pollo (no me refiero al zanco)… todo envasado al vacío y frío. A los 5 minutos de empezar el viaje ya están abriendo las bolsas y empezando a comer, que suele consistir en chupar los envases para sacar la comida. En el caso de la pata de pollo, luego escupirán los huesos., por supuesto. Otro producto estrella son unos cubos que venden donde van los ingredientes para las sopas que les encantan, y cuando van en tren los abren y les echan agua caliente que sale de un grifo del vagón y en un momento ya tienen su sopa. Estos cubos ya los he visto en algún supermercado español últimamente, aunque mucho más pequeños que los que se toman los chinos.

Además de esto en todos los trenes pasan con carritos vendiendo fruta buena muy barata.

En resumen, mucho picante, muchos dumplings, mucha sopa, mucha comida envasada al vacío y nada de rollitos, ni de arroz tres delicias. Pero eso sí, te partirás de risa y todo te llamará la atención. A disfrutarlo.

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