Ranakpur, el bosque de piedra

El jainismo es una religión creada en el siglo VI a.C, y su doctrina defiende la necesidad de realizar esfuerzos para encaminar el alma hacia una conciencia divina y la liberación La defensa de toda vida, ya sea humana o animal es la base del jainismo. La vida humana se valora como una oportunidad única y rara para alcanzar la iluminación. Matar a una persona o a un animal es considerado por el jainismo como el peor pecado que se puede cometer. Es por eso que los jainistas son totalmente vegetarianos.

A 98 kilómetros al norte de Udaipur, en el camino hacia Jodhpur se encuentra Ranakpur, uno de los complejos jainistas más grandes de la India y uno de los lugares más mágicos de la India. Teníamos muchas ganas de verlo y no nos decepcionó en absoluto.

Ranakpur debe su nombre a Rana Kumbha que, en el siglo XV cedió una gran extensión de terreno a un rico comerciante para la construcción de los templos. Se encargó el diseño del templo a numerosos arquitectos venidos de todas partes de la India que tardarón 50 años en completar la construcción de los templos.

Junto al templo hay una pequeña esplanada que sirve de aparcamiento a los autobuses y a los numerosos coches que llevan a los turistas a contemplar esta maravilla.

A Ranakpur no se puede entrar con ninguna prenda de cuero (ojo con los cinturones), puesto que son animales muertos, ni tampoco con pantalón corto los hombres, ni falda que no llegue hasta los tobillos las mujeres. Hay un control justo antes de la puerta de entrada del templo principal y son bastante estrictos en ese sentido. De todas formas se puede alquilar en las taquillas que están enfrente un pantalón para ponerse y salir del apuro. Cuando uno entra en Ranakpur se encuentra con un fantástico bosque, un bosque de columnas y más columnas talladas de mármol blanco y que forman un lugar mágico, con elefantes de mármol y techos tallados y labrados con unos detalles impresionantes. Es tan impresionante que aunque haya bastantes turistas todo el mundo baja automáticamente el tono de voz y casi se impone el silencio mientras recorren sobrecogidos el lugar. Uno no puede evitar preguntarse como el hombre puede hacer algo tan bello y cuántas horas de trabajo fueron necesarias para realizar Ranakpur.

El templo tiene planta cruciforme y cuatro entradas, una por cada lado, que conducen, a través de vestíbulos con columnas, a una cámara central con la imagen de Adinath; numerosas columnas y capiteles finamente esculpidos sostienen el techo y cinco cúpulas. Además todo el templo está decorado con esculturas y con paneles geométricos y las columnas labradas, 1444 en total, son todas diferentes. El templo realmente no es muy grande pero tiene tal cantidad de columnas y es tanta la decoración que parece que estamos en un bosque de mármol surgido por arte magia. Después de estar sentados un buen rato fijándonos en todos los detalles y sacando muchísimas fotos salimos del templo hacia el calor y el bullicio exterior para seguir nuestro camino hacia Jodhpur, pero con la belleza de las imágenes que habíamos visto grabadas en nuestra retina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s