Archivo de la categoría: TAMIL NADU

PONDICHERRY, LA INDIA FRANCESA

Durante nuestro recorrido por Tamil Nadu visitamos e hicimos noche en la ciudad de Pondicherry o Puducherry. La verdad es que era una de las dudas de nuestro viaje porque se trata de una ciudad india pero con un pasado colonial francés que todavía se puede apreciar en sus edificios, en la disposición de la ciudad, en su gastronomía y en su ambiente. Y la verdad, cuando uno se marcha a la India no lo hace para comer croissants, ver una iglesia, ni ver edificios de estilo francés, sino que lo que uno quiere es templos, estatuas de Shiva, comida muy especiada (que inconscientes somos) y encontrarse bóvidos por la calle (aunque esto también pasa en Pamplona durante los Sanfermines).

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Alquilar coche con conductor en India

Cuando uno empieza a preparar su viaje a la India hay una primera cuestión que hay que decidir, ¿cómo lo vamos a hacer? ¿Por nuestra cuenta o tour organizado? Nosotros no somos de tour organizado en autobus y aguantando todos los días a algún pesado o al gracioso del grupo, nos gusta parar donde queramos, el tiempo que queramos e ir solos (sí, tenemos un punto de asociales, lo reconocemos).
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LOS TEMPLOS CHOLA DE TAMIL NADU

De unos años para aquí parece que hemos identificado la India con el Rajastán, la región del norte con sus grandes fuertes-palacio. Todos sabemos que la India es muy grande y si viajamos allí siempre se incluye en el recorrido el Rajastán, además de Delhi y la inevitable Agra o Benarés. Pero el país tiene otros grandes atractivos culturales que todavía no están tan explotados turísticamente como sucede en el norte.Sin duda el gran desconocido de la India es el sur Seguir leyendo LOS TEMPLOS CHOLA DE TAMIL NADU

IMÁGENES DE INDIA

INDIA: TAMIL NADU: ETAPA 7. CHENNAI

Al final nuestro avión salió con casi 1 hora de retraso, pero era un vuelo corto que duraba solo 50 minutos y llegamos a Chennai casi a la hora de comer, pero ya nos habían dado algo en el avión, así que cogimos un taxi y nos fuimos para nuestro hotel. Después de dejar las cosas nos tomamos un café en el Café Cofee Day, una cadena de cafés que hay por toda la India, cogimos un tuk tuk hasta la Marina, el paseo de varios km a lo largo de la playa de Chennai. De camino ya vimos que Chennai tenía cosas que hasta ese momento casi no habíamos visto, como ¡aceras!, aunque por algunos sitios. Nos bajamos en el paseo a la altura del edificio del rectorado de la universidad de Chennai, un espléndido edificio de estilo bizantino de finales del XIX. Allí hay un monumento dedicado a un político de Tamil Nadu, muy cuidadito con su cesped impecable y con sus policías preocupándose de que nadie lo pise. Eso sí, la inmensa playa de Chennai, abarrotada de gente y de puestos que está detrás, está llena de basura y nadie se preocupa nada de ella.

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Llegamos casi hasta la orilla y alucinamos con la cantidad de papeles, plásticos y demás basura tirada en la playa. Nos volvimos al paseo y empezamos a andar por él durante más de una hora, viendo al personal dormir, pasear, comer (y cuando hablo de personal hablo de personas, vacas, perros y demás). Cuando ya anochecía nos metimos por una calle hacia la ciudad de nuevo, con la suerte de que dimos con un centro comercial. Allí nos metimos a disfrutar del aire acondicionado y a tomarnos una pizza y poder dar descanso de especias y picante a nuestros estómagos. Al salir ya había una colección de tuktuks esperando y nos fuimos para el hotel. Al día siguiente dejábamos Tamil Nadu y nos íbamos al norte, al Rajasthan.

INDIA : TAMIL NADU: ETAPA 6: MADURAI

Tras pegarnos un buen desayuno en el hotel nos fuimos andando hasta el gran templo de Madurai. Resulta que era 15 de agosto, que es el día de la independencia en la India, gracias a lo cual había bastante menos tráfico en la calle, aunque todos los puestos estaban abiertos. Un par de sastres nos colocaron una banderita india en las camisetas para celebrar el día y de paso intentar que entraramos en su tienda. Seguimos hasta el templo, que estaba a 5 minutos, le dimos la vuelta para entrar por la puerta este, la única por la que se puede entrar. Las medidas de seguridad son bastante estrictas: no se puede entrar de pantalón corto, ni con mochilas ni cámara de fotos, aunque una vez dentro puedes sacar fotos si sacas un ticket. La pregunta es ¿con qué cámara?, porque hemos tenido que dejarla fuera. Respuesta: se supone que con la del móvil, pero ¿entonces por qué no te dejan entrar con la cámara? Misterios de la India.

Después de todo esto y de esquivar a innumerables sastres que querían que visitaramos sus tiendas para hacernos camisas y de todo, entramos al templo. Se ve que iba a haber una celebración porque estaban adornándolo y colocando una especie de palanquines para colocar las figuras de los dioses, o sea, una semana santa con sus pasos a la India. Con todo esto el interior del templo es un ir y venir de gente continuo. Lo malo es que como en todos los templos hindúes no se puede acceder a la parte principal del templo, la más sagrada, con lo cual hay que contentarse con ver el resto del templo. Lo mejor del templo es la sala de las columnas, para la que hay que pagar otra entrada dentro. Es una sala bastante grande llena de columnas que forman un gran pasillo, todas diferentes entre sí y esculpidas con imágenes de diferentes dioses. Algunas de ellas tienen instrumentos musicales esculpidos como tambores y si los golpeas puedes escuchar su sonido si pegas tu oído a las figuras.

Después de ver todo lo que pudimos del templo nos fuimos a comer y luego ya al palacio que no pudimos ver el día anterior y que está a 10 minutos del templo. La visita fue rápida, porque no queda mucho para ver (el patio y el salón de baile) aunque nos quedamos un rato en el patio descansando, aprovechando que había sillas colocadas para un espectáculo de luces y sonido que se celebra todos los días por la noche. Después de un rato, y asfixiados por el calor sofocante que hacía descubrimos una especie de McDonald´s indio con un aire acondicionado que daba gusto donde nos recuperamos un poco del calorazo que hacía.

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Como aún nos quedaba tarde decidimos ir a Thiruparakundram que está a 6 km de Madurai y que también tiene un templo importante. La cosa es que una vez vistos los templos que ya llevábamos no nos impresionó tanto, aunque para entrar en éste había que quitarse la camiseta y seguir con el resto de la gente un recorrido prefijado. Sorteamos a todos los sacerdotes que intentaban ponerte puntos rojos en la frente como bendición, eso sí luego te piden pasta , y nos volvimos ya para el hotel, que estaba empezando a anochecer.

Al día siguiente cogíamos el avión para Chennai, donde íbamos a estar medio día. No es que Chennai tuviera mucho atractivo pero íbamos a hacer noche allí para luego coger otro avión hacia el norte al día siguiente.

INDIA: TAMIL NADU: ETAPA 5: MADURAI

DÍA 5: MADURAI

Tras recogernos Guna nos fuimos al templo Srirangam, que es gigantesco, una ciudad en pequeño, lleno de gente durmiendo, paseando, puestos, animales… Después de sacarnos unas fotos con un grupo de niños que estaba en el templo nos tiramos un buen rato visitándolo. No dejéis de subir a los tejados porque podréis ver una fantástica vista de todas las gopurams o puertas y así uno se puede dar cuenta de verdad del tamaño del templo. Hay que pagar 50 rupias para subir, pero merece mucho la pena. Es espectacular también el patio que tiene las columnas esculpidas representando a jinetes que matan a diversos monstruos. Comparadas con ellas, las cariátides del Partenón son una porquería.

El templo es tan grande que hay veces que te parece que has salido de él. Pero al dar con otra puerta monumental te das cuenta de que solo estás en un patio interior.

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Tras verlo, Guna nos recogió y nos dirigimos hacia Madurai, donde íbamos a estar 2 noches. Madurai es una de las ciudades más grandes de Tamil Nadu y su principal atractivo es el grandioso templo Minakshi Sundareshvara. Llegamos a nuestro hotel a la hora de comer y nos despedimos de Guna, porque ahí terminaba nuestro viaje con él, ya que en Madurai andaríamos por nuestra cuenta. Comimos en el hotel y tras darnos una ducha fuimos a ver el museo de Gandhi que hay en la ciudad, donde conservan varios objetos personales de Gandhi. El museo es antiguo pero está bastante bien, primero va haciendo un recorrido por la conquista inglesa de la India y la lucha por la independencia y sus protagonistas, y luego ya por la vida de Gandhi, que visitó Madurai en varias ocasiones. Cuando salimos decidimos ir a ver el el Palacio Thirumalai Nayakar , un palacio construído en el XIX por el gobernante de la ciudad, combinando la arquitectura hindu, europea y musulmana. Cogimos un ciclorickshaw para ir desde el museo, pero el recorrido era largo y hacía mucho calor, con lo que el pobre hombre las pasó moradas para llevarnos, porque no era capaz de tirar en las cuestas arriba. La verdad es que te da bastante pena aunque es su modo de ganarse la vida y si hubieramos cogido un tuktutk no hubiera ganado nada. De todas formas preferimos no repetir la experiencia, porque no nos sentimos muy bien viendo como se esforzaba para pedalear.

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Al llegar al palacio resultó que acababa de cerrar (eran las 17:30), así que volvimos hacia el templo y lo rodeamos por fuera. Nos llevó un buen rato, pero la zona es peatonal y agradable, aunque tienes que sortear a toda la gente que quería que entrases en su tienda.

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